Los números del negocio se juntaban a mano cada quince días. Armamos un tablero propio que reúne ventas, sucursales e inversión publicitaria y se actualiza solo.
Ventas online, ventas de cada local y gasto en publicidad vivían en sistemas distintos. Para saber cómo iba el mes había que bajar exportaciones, cruzarlas en una planilla y esperar el próximo reporte.
Cuando el número llegaba, ya era tarde para corregir: una campaña que no rendía seguía gastando dos semanas más.
Información en tiempo real, sin armado manual. El reporte quincenal dejó de existir porque ya no hacía falta.
Las decisiones de pauta y de stock se toman con el número del día, no con el de hace dos semanas.
Escribime contando cómo es tu operación hoy. Si aplica, arrancamos por un diagnóstico; si no, te lo digo.