El despacho estaba repartido entre la tienda, el correo y el depósito. Construimos una aplicación para Shopify que reúne todo el circuito del envío en un solo lugar.
Para despachar un pedido había que pasar por la tienda, por el panel del correo y por una planilla del depósito. Cada paso a mano era una oportunidad de error: etiquetas cambiadas, pedidos que quedaban sin salir, remitos armados de memoria.
Y el cliente preguntaba "¿dónde está mi pedido?" sin que nadie tuviera la respuesta a mano.
20% menos de tiempo en la preparación de pedidos: con la etiqueta y el pedido en una sola impresión, se arma y se despacha sin ir y venir entre papeles y pantallas.
Un depósito más ágil y con menos errores: menos pasos manuales entre que entra el pedido y sale el paquete.
Hoy procesa unos 2.300 envíos por mes en uso diario, y es reutilizable: ya la usan otras tiendas con el mismo circuito.
Escribime contando cómo es tu operación hoy. Si aplica, arrancamos por un diagnóstico; si no, te lo digo.