Una empresa de mantenimiento atendía unas 110 sucursales con actas en papel que después se pasaban a mano a una planilla. Construimos una app para los técnicos y un panel de control para la oficina.
Cada visita terminaba en un acta de papel. Después alguien la tipeaba en una planilla, con errores de número, datos que no se entendían y actas que se perdían.
Liquidar las horas de los técnicos era otra tarea manual, y la oficina no sabía qué estaba pasando en la calle hasta que volvían los papeles.
Las actas se generan en el momento, con foto y firma, y llegan a la oficina sin pasar por papel.
La liquidación de horas sale del sistema y la oficina ve el estado de cada visita en tiempo real.
Escribime contando cómo es tu operación hoy. Si aplica, arrancamos por un diagnóstico; si no, te lo digo.