Una tienda con venta minorista y mayorista necesitaba reglas que Shopify no trae de fábrica. Construimos apps propias para descuentos, compras mayoristas y conciliación de transferencias.
Quien pagaba por transferencia tenía que recibir un descuento, pero no los mayoristas. Los mayoristas, a su vez, tenían reglas propias: mínimos de compra, topes por producto y solo transferencia.
Y cada transferencia que llegaba al banco había que buscarla a mano entre los pedidos pendientes para activarlos.
En la primera quincena medida, el 65% de las transferencias se concilió de forma exacta y automática; el resto queda marcado para revisar.
Las reglas comerciales viven en la tienda y se cambian desde un panel: el equipo no depende de un desarrollador para ajustar un porcentaje.
Escribime contando cómo es tu operación hoy. Si aplica, arrancamos por un diagnóstico; si no, te lo digo.